Power, arise. | Connor ID

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Power, arise. | Connor ID

Mensaje por Invitado el Jue Jul 21, 2016 1:29 pm

Connor de Basilisco
"LA OSCURIDAD ES MI FIEL ALIADA, LA RUINA MI ARMA MORTAL. LA LUZ MI ENEMIGA, LOS OPONENTES DE MI SEÑOR MIS VÍCTIMAS. LA DEBILIDAD NO ES UNA OPCIÓN."

● Nombre: Connor.
● Apellido: Beowulf.
● Edad: 26.
● Grupo: Espectro.
● Clase: Estrella Celeste.
● Armadura: Surplice de Basilisco (Estrella Celestial de la Victoria).
● Género: Masculino.
● Orientación Sexual: Heterosexual.
● Nacionalidad: Irlandés.
● Ocupación: Siervo de Hades.

―Personalidad

Connor parece carecer de emociones, considerándose personalmente un guardián de Hades y un luchador implacable. Su orgullo aparentemente inamovible y su poder seguramente vasto, el Cosmos fluyendo por sus venas como la sangre de la oscuridad, corazón abismal. Ni siquiera en su juventud gozó de la calidez humana, aislándose de todo ser y recurriendo a la soledad, y rechazando el apoyo de sus familiares y aliados nómadas. Incluso desde su nacimiento, Connor había resignado su humanidad.

Tal frialdad le ha conllevado a un futuro lleno de gloria, pero se ha tornado cada vez más ambicioso y deseoso de aquello que ha buscado desde siempre y seguirá cazando sin cese alguno: poder. El Cosmos nunca es suficiente, y la valentía es su ley. Como si fuese su sangre, el poder es aquello que anhela más que cualquier otra cosa, y siempre estará gustoso de enfrentar más y más adversarios. Ante el pragmatismo, la destrucción es la respuesta absoluta, pues nada que defina más su aura como un enemigo quebrantándose en pedazos, sucumbiendo ante el Espectro. Incluso ante sus superiores se presenta como alguien gélido, séase su señor Hades, la señora Pandora, o los Jueces Infernales.

Pero su frialdad no es eterna, y en el arduo calor del combate demostrará sus colores más intensos, con una voluntad indestructible y una furia desgarradora, ardiendo su espíritu hasta romper sus límites si es necesario, y todo con tal de aniquilar a sus contrincantes. Odia la cobardía, pero eso no evita que su historia haya perecido en la huida, su ego ya dañado reflejándose en el furor de sus irises grisáceos. No importa qué tan fuerte sea su oponente, debe destruirlo o nunca se lo podría perdonar. Tal es su estándar que, desde siempre, ha admirado a aquellos aliados que gozan de una fuerza superior.

En situaciones normales, casuales, sin embargo, no tomará represalias ni demostrará negatividad alguna, siempre adoptando un semblante de tranquilidad, ocultando un rencor sin fin aparente. ¿A quién le tendrá tanto odio? A sí mismo, por supuesto. Tan masoquista es su anhelo por el poder que, si pierde un combate o no se fortalece, su ego se sentirá atacado de manera irremediable, y su espíritu ardiendo en llamas sin poder aceptar el fracaso como una opción. Su mayor debilidad, por ende, es el orgullo que posee.

¿Qué será de sus emociones, sin embargo? En el trayecto de sus esfuerzos por volverse más poderoso, nunca ha sentido cariño o piedad alguna, ni siquiera el calor del perdón. Probablemente, las emociones estén enterradas en el fondo de su ser, carentes de vida alguna, y cercenadas en un vacío que no les permitirá salir. Connor sólo tiene una encomienda, defender a su dios. ¿Su misión? Volverse uno de los espectros más poderosos.

―Historia

La reencarnación de un espectro no existe.

Pero sus lazos son tan poderosos, como catastróficos, condenando vidas enteras.

¿Cómo surge un Espectro?

Aún en la caída de las viejas Estrellas de la Victoria, surgen aquellos que son tan dignos como maquiavélicos, orgullosos de tomar el lugar como siervo de Hades y soldado del Inframundo. La historia de cada surplice se enlaza y se impregna con el espíritu corrompido de sus usuarios, alimentándose del ego que mantuvieron, el poder que sostuvieron, el mundo que defendieron, y el horror que sembraron. Tal es la leyenda de los Espectros de Hades, una confinada en la maldición y la vida iracunda, el poder para desgarrar la luz y destruir a cualquier oponente, todo por su dios.

A la vez que cada alma va construyendo su senda en los campos cenizos del Infierno, se estructura también su historia, concebida con cada alma encarcelada en los rincones más oscuros de sus tierras. Cada gota de sangre derramada cuenta, y el cosmos detonado hasta sus límites inflama el corazón de la oscuridad. Es así como el legado ancestral de cada Espectro corrompe a sus descendientes, las semillas de la ruina esculpiendo sus futuros, y el aura de cada Estrella prevaleciendo en el cuerpo de sus nuevos representantes, una infusión cuasi astral. Así, es como cada Espectro de Hades nace, crece, y lucha por el emperador de las tinieblas.

En zonas rurales del norte irlandés, un grupo de nómadas huían del desastre. Las contiendas divinas tenían un alto precio, y la Tierra tenía que pagarlo, cueste lo que cueste. Desde los confines montañosos, las anormalidades geológicas, y el horror de los aldeanos, centenas de almas humanas fueron forzadas en un viaje al Inframundo, actualmente sus espíritus custodiados en las mazmorras. Mientras los géiseres infernales aullaban ante el encuentro mortal y la cascada sangrienta intensificaba su cauce, los demonios lograron dar con su objetivo final.

Así, en medio de las llamas iracundas que consumen todo aquello que tocan, el único superviviente fue un joven de cabellos plateados, ojos que demostraban el odio del planeta en el gris de sus ojos, y el rencor de la vida. Entre los siniestros surgió la mítica Estrella Celeste de la Ferocidad, obstinada en buscar a aquél que haría brillar de nuevo la Estrella de la Victoria, el campeón entre los desdichados, la tormenta en los cielos despejados. Su temor ante la muerte carecía, su destino sellado estaba desde su nacimiento. Sin más opción, sin palabra, el pequeño tomó la vía que le ofreció el incógnito futuro.

Una historia vaga, que narra el nacimiento del sucesor del Basilisco.

Todavía no iniciaba el segundo milenio después de la nueva era, como sería conocido para los humanos, y el joven, conocido como Connor Beowulf, renació como un nuevo ser. Aún infante, se convirtió en el futuro símbolo de la Victoria, una Estrella Celestial, y un fiel siervo del magnánimo Hades. Aún en su corta edad, no evitó que tornase su poder en uno digno de proteger las tinieblas, entrenando a más no poder y fortaleciéndose entre sus aliados. El destino había seleccionado correctamente, parecía ser, pues no tardó mucho antes de adquirir el supremo derecho de portar el surplice del Basilisco, la criatura de mitologías.

¿Cómo habrá sido seleccionado? ¿Su condición tuvo que ver?

El mayor deseo de Connor, sin embargo, es el poder.

Ambicioso y masoquista, ignoró las crudas consecuencias de asumir un puesto en las filas del Infierno, pues él mismo sabía que sucedería. Su consciencia, desde su terrible nacimiento, ha sido perspicaz con sus decisiones. Renunció a su humanidad con tal de adquirir el poder de las tinieblas y dominar la oscuridad. Y así, ha permanecido luchando por su dios, por su nuevo mundo, y por su poder, creciendo y creciendo. Pero su odio permanece, su rencor vive en el fondo de su corazón como un filo argénteo penetrando sus sentimientos. Aún en la adultez, su mente yace dirigida hacia la frialdad y la ambición, pero, ¿qué será de su corazón? ¿Podrá rescatarse?

―Extras

- Connor significa Aullido de lobos, a su vez representando la naturaleza solitaria del mismo Espectro como un lobo solitario, inducido en la soledad.

- A pesar de su falta de emociones, siente un toque de admiración hacia Espectros más poderosos que él, tales como los Jueces del Infierno, entre ellos la Estrella Celestial de la Ferocidad, quien le encontró en el norte de Irlanda.

- Su Surplice representa a un Basilisco, una criatura de mitología que se describía como una serpiente imbuida con un veneno extremadamente poderoso, y con una mirada portal, capaz de matar a alguien, petrificando si se veía su reflejo. Posteriormente, fue representado simbólicamente por una figura alada y cuadrúpeda, portando rasgos de un reptil y un gallo.

- Más que confianza en su capacidad, se fuerza a sí mismo a sobrevivir y superar sus límites en el combate, odiándose más y más si no logra fortalecerse. Por ello mismo, él se cree tan apto como para equiparar su fuerza con la de los Santos de Oro, aunque tal límite sea muy difícil de superar.

- Su familia es desconocida, pero nunca sintió afecto por cada uno de sus conocidos, antes de surgir como un Espectro.

- Al igual que sus antecesores, portadores de la armadura del Basilisco, emplea su peligrosa técnica llamada Annihilation Flap. Sin embargo, como manifestación de su gran poder y el veneno del Basilisco, sus alas de oscuridad pueden inundar el entorno con un aire peligroso en cuanto emplea el Aleteo de la Aniquilación, contaminando el oxígeno y afectando a sus rivales. El efecto es eficaz contra oponentes más débiles, pero un Cosmos poderoso puede soportar la atmósfera tóxica del Basilisco. El veneno inicia con una parálisis, posteriormente mermando los sentidos del oponente, y culminando con una cruel muerte.

―Registro

● Nombre Original: Sylphid de Basilisco.
● Anime - Manga - Artista - Juego: Saint Seiya.


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Re: Power, arise. | Connor ID

Mensaje por Zephir el Jue Jul 21, 2016 9:02 pm


¡FICHA ACEPTADA!
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